Al bótox, la
rinoplastia y el aumento de pecho hay que unir una operación de cirugía
estética más: la del implante capilar de cejas, el último grito en Hollywood.
Según el periódico inglés 'Daily Mail', el número de personas que buscan una
mayor cantidad de vello en esta parte del rostro se ha duplicado respecto al año pasado. ¿El motivo? Las cejas pobladas y naturales vuelven a
estar de moda.
Y si no que se lo pregunten a Keira Knightley y Emma Watson, cuyas
cejas se han convertido en las más reclamadas de aquellas famosas -y no tanto-
que intentan redimir el error que, como un gran número de mujeres, cometieron
al depilárselas en exceso intentando seguir los cánones de belleza imperantes de la década de los 90.
Según explica el cirujano, esta operación
funciona como la de cualquier tipo de implante capilar y su coste no es
excesivo.
Muchas han sido las famosas que a golpe de
‘pinza’ desfilaron en exceso esta parte tan representativa de su rostro,
provocando una alopecia definitiva
en esta zona. Para suplir su ausencia, muchas han recurrido al lápiz de ojos, y
otras tantas han intentado ocultarla con desfilados flequillos. Sin embargo,
muchas ya han decidido enmendar su error estético y mirarse en el espejo que en
la década de los 80 hicieran otras ‘celebrities’ como Brooke Shields y Madonna,
cuya hija, Lourdes, sigue los dictados estéticos de esta primera parte del
siglo XXI tras haber heredado este espesor de cejas de su madre.
Christina Aguilera y
Pamela Anderson forman parte del grupo que mujeres que, según este cirujano
afincado en Londres, ‘no se dieron cuenta del terrible daño que el exceso de
depilación puede causar y se han dado cuenta de que el pelo en esa zona no
vuelve a nacer’, concluye.
Si bien es cierto que, como en la moda, los 80
han vuelto a dejar su impronta en las actrices de Hollywood, desde esta clínica
de microinjertos de cejas se
advierte que a diferencia de aquella década, las cejas que se imponen ahora
tienen mayor curvatura que las que lucía otrora ‘la reina del pop’.